“Les Enfants de Cambacérès” es una fraternal masónica inter-obediencial y un real espacio de libertad, de diálogo, de intercambios entre hermanos y hermanas gays y lesbianas en Francia.

 

 

 

 

Hace algunos años, cada día más y más, masones y masonas estaban en la busqueda de un lugar de intercambios y de palabra, donde pudieran exponer lo que ellos y ellas viven de más personal en lo privado y de lo cual no podian hablar sin dificultad en las logias, es decir, de la homosexualidad.

Sea que, la organización interna de las obediencias no está concebida para tratar de otra cosa que temas simbólicos y en ese caso la homosexualidad no es un tema posible, o bien, las obediencias practican un ostracismo de manera larvada cuando se trata justamente de abordar esta cuestión.

El mundo profano ha cambiado mucho en este sentido en los últimos años y no teme hablar de ello de manera muy clara. El ciudadano ha sido, y sigue siendo, bien informado de los debates sobre el PACS, la homo-parentalidad y todos aquellos temas que interesan a los homosexuales.

Al interior de las Obediencias, el silencio pesa sobre estos temas como si fueran un tabú todavia. Desde los comienzos de la masonería especulativa, muchos hermanos y más tarde las hermanas han sido también homosexuales. De nada sirve negarlo. Al contrario, la masoneria puede y debe sentirse orgullosa que hermanos y hermanas hayan podido combatir por las libertades y la tolerancia, lo que representaba a veces un riesgo para sus propias vidas.

Masones y masonas son hoy en día miembros activos en las organizaciones de lucha contre el Sida y esto prueba que sus compromisos personales son tan importantes como los espirituales y esto va de acuerdo con el juramento dado a la entrada en masoneria. De esta manera ellos y ellas practican a un alto nivel la virtud masónica, que los rituales definen diciendo, preferir a todo la Justicia y la Verdad. Esto muestra la luminosa Victoria sobre las tinieblas de la ignorancia y la exclusión.

Este espacio requerido por hermanos y hermanas fue creado en 1999 al exterior de la Obediencias. Se trata de la Fraternal « Los Hijos de Cambacérès ».

Jean-Jacques Régis de Cambacérès era Arquicanciller del Imperio, Administrador General y después, Gran Maestro-Teniente del Gran Oriente de Francia, Soberano Gran Comendador del Supremo Concejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, Gran Maestro de los Caballeros Benefactores de la Ciudad Santa e igualmente redactor del Código Napoleon. Habiendo escogido esta figura emblamática, que intervino por la depenalisación de la homosexualidad e hizo que dejara de ser considerada como un delito a través de las sucesivas publicaciones del código civil, y es así que hemos querido rendir un homenaje a este maravilloso Hermano que nunca ocultó su homosexualidad y que representa un modelo para los masones del mundo entero.

Nuestra fraternal, la primera de este género en el mundo, está compuesta de hermanos y hermanas de diferentes Obediencias, que decidieron no quedarse atrás en la sociedad civil y reunirse mensualmente para hablar libremente entre ellos y ellas de temas que nunca son abordados en sus talleres respectivos. La fraternal posee un comité de diez miembros y una carta que contiene exigencias éticas, similares a las de todas las Obediencias, en lo que se refiere al funcionamiento de este tipo de estructuras inter-obedienciales.

Les Enfants de Cambacérès se enriquece de valores de tolerancia y progreso, de elevación de espíritu y de espiritualidad, que se reciben al comienzo en las Logias y que hoy rinden honor a las formas modernas y tradicionales de la masonería. Estamos así orgullosos de ser los depositarios y herederos.

En nuestras reuniones mensuales, recibimos intelectuales, hombres y mujeres de la política, periodistas, magistrados, responsables asociativos, que aceptan de compartir con nosotros diversas ideas, con el fin de luchar contre la calamidad que es la homofobia.

Nuestra fraternal había funcionado de manera muy confidencial hasta el día en que una revista reveló nuestra existencia, con términos elogiosos, lo que provocó que nos hallamos encontrado involuntariamente frente al punto de mira mediático.

Teniendo en cuenta nuestra identidad doblemente minoritaria (puesto que nosotros escogimos la masonería, mientras que la homosexualidad fué involuntaria pero finalmente asumida) nosotros formamos igualmente un laboratorio de ideas que mezclamos de manera original. Reflexionamos sobre conceptos nuevos, a los que nuestras Obediencias debrán confrontarse en razón de la evolución de las costumbres y los comportamientos del mundo profano en el cual ellas escogen sus futuros miembros.

Más concrétamente. Cómo explicar a hermanos y hermanas que la homofobia representa una forma de racismo y como tal, no debería existir dentro de un Orden qui implora la tolerancia ? Puede una Logia rechazar la entrada en masoneria a un profano que contractó por ejemplo un PACS y de esta manera la Obediencia desobedeze a las leyes de la República, mientras que durante une ceremonia de iniciación, la misma Odediencia declara a sus miembros someterse a sus leyes ? Nosostros sabemos que ciertas Logias han rechazado profanos por esa razón. Sabemos también, y ciertas experiencias lo han mostrado, que la homosexualidad ha sido un obstaculo para el acceso al Veneralato y a responsabilidades dentro de las Obediencias, como si ser diferente fuera sinónimo de deshonor para el Taller o el Orden entero. El ejemplo de Jean-Jacques Régis de Cambacérès nos permite de afirmar que ser homosexual no impide en nada el hecho de asumir importantes responsabilidades.

Sin embargo, algunos hermanos y hermanas se sienten aislados dentro de sus Logias, a pesar de haber esperado encontrar allí Fraternidad y Tolerancia. Que decepción al constatar que los principios de la masonería parecen no ser que vanas palabras, de los cuales parecen satisfacerse ciertos Talleres incapaces de hacer buen uso de ellos, en caso de homofobia latente o claramente expresa. El desamparo de ciertos masones deja de ser una simple idea y se vuelve una dura realidad.

Estamos convencidos, y es todo el interés que tiene nuestra asociación (llamada « fraternal » justamente) y ahora podeis entender mejor su razón de ser para una comunidad que ha pagado y sigue pagando caro su propia existencia, desde los campos de concentración, hasta la hecatombe del Sida.

Sin duda alguna, tenemos aquí una manera original para que Hermanos y Hermanas de buena voluntad puedan contribuir a la construcción del edificio masónico, y que su calidad de Universal no sea usurpada, estando así en completo acuerdo con la citación sobre la masonería que ahora os proponemos (fue sacada de la página internet de un obediencia francesa) : « Qué caracterisa el universalismo de la masonería ? Es la expresión de nuestro "saber ser" que aparta los prejucios y la intolerancia, que reconoce y recibe al "otro" cualquiera que sean sus particularidades espirituales, culturales y sociales, pues lo importante es que sencillamente sea un Hermano »